Glosario de la Escuela

La presente compilación de términos es el producto del desarrollo a lo largo del tiempo que ha tenido el Horizonte Teológico-Pastoral de la Diócesis de Engativá, enunciado como Ciudad de la Misericordia, desde el Sexto Sínodo Arquidiocesano de Bogotá, como Zona Pastoral Episcopal de la Sagrada Eucaristía y, actualmente, como Diócesis Urbana de Engativá.

Análisis de la Realidad:

Es un ejercicio que busca conocer y pensar los contextos, imprescindible para el quehacer pastoral , pues va al por qué de los fenómenos que van transformando los  entornos sociales, sus causas y sus consecuencias, y las relaciones que se dan entre ellos. Su importancia radica en la interpretación de la realidad investigada, en la lectura que se hace de la misma, a la luz de la Palabra de Dios y de nuestro fundamento teológico, el Principio Misericordia.

Anunciar el Evangelio en la Ciudad:

Es la acción misionera de la Iglesia que se desprende de su identidad discipular. La Iglesia es primero discípula de la Palabra, para luego llevarla a todas partes.

Cambio de Paradigma Pastoral:
Es la búsqueda de nuevos modelos pastorales que faciliten el paso de una pastoral tradicional, ubicada sólo en la conservación de estilos y prácticas que ya no responden a los retos de las culturas actuales, a una pastoral que, inspirada en la encarnación del Evangelio en las culturas actuales, promueva un diálogo enriquecedor con estas culturas y elabore acompañamientos y
respuestas desde la fe, a sus cuestionamientos y necesidades humanas y sociales.

Campos, Ámbitos y Niveles:

Los campos son los “signos del Reino, que la Iglesia está llamada a realizar en la cultura y en la sociedad actual, para ser en medio de ellas, Iglesia del amor y del servicio”. Para mantener la unidad pastoral, los ámbitos y los niveles cumplen funciones específicas que dan coherencia conceptual, articulan la práctica pastoral y garantizan el desarrollo del proceso evangelizador.

Compromiso Urbano:

Vivir el Proyecto de la Misericordia en la Ciudad, denota ubicarse en el contexto urbano, preocuparse por conocer y estudiar sus características más notables y de mayor incidencia en la vida de las gentes; sentirse partícipe de una ciudadanía nueva, abierta a la vida, a la inclusión y a la justicia, en cercanía a los diferentes sujetos urbanos, a su reconocimiento y valoración en la vida
ciudadana, y contribuir en la conformación de una estructura urbana acorde con las necesidades de los habitantes de la ciudad. En estos compromisos urbanos no puede faltar la sensibilidad por unas relaciones armoniosas y respetuosas de la ciudad con la naturaleza.

Declaraciones Sinodales:

Se conoce bajo este nombre el texto síntesis del trabajo de escucha, discernimiento y respuesta, que el Sexto Sínodo Arquidiocesano de Bogotá realizó, bajo la intención de entablar un diálogo entre la Iglesia y la Gran Ciudad. Publicado en 1998.

Derechos Humanos:

Nacen del reconocimiento y respeto a la dignidad inviolable del ser humano. Vistos desde la perspectiva diocesana de fundar la pastoral sobre la Compasión-Misericordia, son palabra, acción y libertad de toda persona humana a quien, por el solo hecho de serlo, se le mira y se le reconoce, como imagen y semejanza de Dios. Diálogo con las Culturas : Para la actual reflexión teológica-pastoral, ha ido surgiendo un consenso en la identificación de sujetos interlocutores. Uno de estos interlocutores son las culturas. Las condiciones mínimas para este diálogo, son el conocimiento recíproco, el respeto mutuo y las alianzas a favor del bien común, en el reconocimiento honesto que el drama de nuestro tiempo, es la ruptura del Evangelio con las culturas.

Discipulado Urbano:

Es un esfuerzo por contextualizar en la Ciudad, en diálogo abierto con sus complejidades y grandes transformaciones, el discipulado misionero de la Palabra.

Espiritualidad de la Misericordia:

Espiritualidad es seguimiento de Jesús y su Buena Nueva. Seguirle es amarle e identificarse con él. Como lo enseña Pablo, es tener “los mismos sentimientos que tuvo Cristo”.

Imaginarios Urbanos:

Son las representaciones de sentido que hacen los ciudadanos, de aspectos de la vida urbana que no son visibles. Se refieren a la subjetividad de la ciudad, en la que se expresa la vida de las personas, sus sueños, sus ideales, sus narraciones míticas, manifestadas a través de redes de significados tejidas entre sí.

Iglesia Discípula de la Palabra:

La Iglesia diocesana hace de gran espacio de formación para todos los estados de vida que la conforman, el laicado, la vida consagrada y los ministros ordenados. Este compromiso le exige ser Iglesia discípula de la Palabra.

Iglesia Samaritana:

Es la identidad propia de la Iglesia de Engativá. Una Iglesia regida toda ella por el Principio Compasión-Misericordia. Este Principio le configura todo su ser, su actuar, su sentir y su pensar.

Lugar Teológico:

Se denomina así al conjunto de los sujetos y sus contextos, desde los cuales se reflexiona la fe, basado en su experiencia de Dios y en las condiciones naturales que éstos poseen, de apertura y disposición a la relación con Dios y su Proyecto de Vida.

Matriz de planificación:

Es el conjunto de relación, mostrada mediante un esquema de plano cartesiano. Gráfica las metas, objetivos e indicadores que se buscan durante los próximos tres años en la diócesis.

Misión Urbana:

En el lenguaje del Plan Pastoral Misionero, se intuye como el ver la ciudad como el escenario por excelencia, en el que se debe construir un proyecto misionero para nuestro tiempo.

Mística:

La mística es la unión con Dios. Pero hay que especificar: la unión con Dios es imposible sin la unión fraterna. La iniciativa de Dios hacia nosotros es primero, porque Él es Anterioridad Absoluta, es decir, Realidad Primera, lo Misterioso, lo que existe independientemente de nuestro reconocimiento. Cuando queremos traducir todo esto hacemos teología, experimentamos el Amor, lo
palpamos en la historia y en la vida, nos transforma en hermanas y hermanos, construimos comunidad.

Núcleo del Plan Pastoral:

Se entiende como un punto de apoyo común, conformado por tres ejes temáticos y una estrategia, que tienen carácter de transversales en todo el proceso pastoral en la diócesis. Esta transversalidad
cohesiona el Plan Pastoral y fortalece su identidad.

Pastoral Urbana:

La pastoral urbana se ocupa de pensar la ciudad como interlocutora reconocida del Evangelio de la Misericordia. Se interesa científicamente por el conocimiento a fondo de todas las situaciones humanas cambiantes, que desafían no sólo la configuración ética de la sociedad, sino también el anuncio actualizado de este Evangelio y el servicio pastoral de la Iglesia a las mujeres y a los hombres de este tiempo.

Pedagogía Pastoral:

Es la prolongación del estilo humanizante de Jesús en nuestras tareas pastorales. Entiende la pastoral también como un proceso educativo de la fe y de su praxis. Por ello genera aprendizajes humanizantes que restablezcan, recuperen, liberen y dignifiquen a las personas, con mayor énfasis, si son sufrientes, si su humanidad grita a la sociedad y al Evangelio, una urgente reivindicación.

Plan Pastoral:

Se entiende como Plan Global de Pastoral la visión de conjunto de toda la estructura del Plan Pastoral Misionero con su Horizonte definido hacia La Ciudad de la Misericordia. Dicha estructura está conformada por tres grandes marcos que determinan el ser y el quehacer de este Proyecto Eclesial: El Marco Situacional, que es la observación y conocimiento detallado de la realidad diocesana; el Marco Teórico, que es la fundamentación histórica, teológico-pastoral y conceptual del Proyecto, fundado sobre la Pastoral Urbana y la Teología de la Misericordia (Principio Compasión-misericordia) y el Marco Referencial que es el diálogo consensual entre los dos primeros marcos, lo que determina y clarifia desde el objetivo general y los objetivos específicos, los grandes derroteros a seguir, dentro del esquema operativo del Plan: los campos, ámbitos y niveles. La globalidad del Plan se concreta en las cuatro estructuras con que la diócesis cuenta para su
implementación: la curia diocesana, los arciprestazgos, las parroquias y los contextos de situación.

Plan Pastoral Misionero:

Así define la diócesis de Engativá su Plan Pastoral, en atención a la recuperación de la naturaleza misionera de la Iglesia, para declararse en estado permanente de misión en la gran ciudad.

Reino de Dios:

El Reino lo es todo para Jesús, es lo que marca su misión y su destino. Desde el principio, en el comienzo de la misión, Jesús deja ver que el Reino es el preclaro Horizonte que motiva toda su vida y, como señal de inequívoca presencia de ese Horizonte entre nosotros, el brillo de la Misericordia y su fruto por excelencia, la Justicia.

Samaritanidad:

Acción práxica pastoral, fundada sobre el Principio Compasión- Misericordia. La samaritanidad es Espiritualidad de la Misericordia, para el modelo del Plan Pastoral Misionero es la espiritualidad urbana que le da identidad a su propuesta.

Sínodo Arquidiocesano de Bogotá:

El sexto en la historia de la Arquidiócesis de Bogotá. Fue anunciado el 17 de noviembre de 1989 por el Cardenal Mario Revollo Bravo. Convocado y presidido por el Cardenal Pedro Rubiano Saenz y clausurado el 17 de mayo de 1998 en la Catedral Basílica Primada.

Teología de la Misericordia:

Es la reflexión teológica y pastoral hecha sobre el Principio Compasión-Misericordia, como Fundamento de la vida discipular y misionera de la Iglesia Diocesana de Engativá, en medio de la Gran Ciudad. Esta visión de la Teología de la Misericordia, construida desde el compromiso cristiano concreto, en una ciudad determinada y en estricta atención a su contexto urbano y sus grandes complejidades, no se excluye del discurso universal de la Iglesia a cerca de la Divina Misericordia y, mucho menos, de su revelación, a lo largo de la Historia de la Salvación. Todo lo contrario, basados en la Misericordia del Padre, del Hijo y del Espíritu, llevamos a la condición de Principio o de Fundamento, como presencia de la gracia en nuestro corazón, el ser compasivos-misericordiosos, como el Padre lo es (Lc 6,36). Esto no sería posible en nuestra historia humana de salvación, si el Padre, Rico en Misericordia, no nos lo diera ser, por medio del Hijo y del Espíritu. En esta revelación del Amor Divino en nuestro corazón, se fundan las entrañas de Misericordia con que somos capaces de amar y padecer con quien sufre, movidos por la negación de las causas de su dolor que, en el Proyecto del Dios Padre de Misericordia, no tienen ninguna justificación. Esta Teología de la Misericordia, en el sentido expuesto, es Principio Configurante de toda la acción discipular, misionera y pastoral de la diócesis de Engativá.

Víctimas:

La Compasión-Misericordia ubica, desde su comunión entrañable con los que sufren, a las y los que son convertidos en víctimas en la centralidad de su opción-acción. Esto lo hace sencillamente, por su fidelidad al Proyecto del Dios de la Vida, puesto entre nosotros por Jesús de Nazareth. Aquí radica la coherencia del seguimiento, o lo que hemos llamado discipulado auténtico. Este seguimiento de Jesús involucra hasta el fondo del ser, es decir, hasta la comunión de entrañas, al discípulo y discípula, con quienes han sido declarados sujetos de amor predilecto por Jesús, en razón de su condición humana disminuida, o hecha víctima. No es este, un amor excluyente, así lo demuestra el amor amplio de Jesús por todas y todos, sin reparar en su condición de vida; sino, ante todo, un amor con gran fuerza de inclusión, que es dignificante, que se la juega toda por la Justicia del Reino. Nuestra actitud, como ciudadanas y ciudadanos de la Misericordia, está representada por el bello rostro discipular de quien pone sus ojos y su corazón, en quienes Jesús posó los suyos: En el herido sufriente del camino, sin reparar en quién es y de qué se le acusa (Parábola del Buen Samaritano, Lc 10,25-37) y, con quienes se identificó plenamente (“…En verdad les digo que, cuando lo hicieron con alguno de los más pequeños de estos mis hermanos, me lo hicieron a mí” Mt 25,31-47). Este es nuestro Horizonte Pastoral Humanizante, por él y con él, vale la pena enviar un grito de Reconciliación, Reparación y Misericordia-Justicia, a toda Colombia.

2 thoughts on “Glosario de la Escuela

  1. Buenas tardes estoy interesada en el curso virtual de nuevos animadores espero la información.
    pertenezco en mi parroquia en el Campo de Servicio a las Personas y ala Sociedad. pastoral social , gracias
    un abrazo

  2. es muy interesante conocer todos estos terminos, que aunque se lleva tiempo asimilar si no se esta en una constante se olvidan y no se encuentra su verdadero sentido. sin embargo como agente de pastoral creo necesario mas conocimiento y vivencia en la doctrina de la iglesia, necesitamos realmente convencidos de lo que creemos.

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