Bienvenida del Rector

Pbro. Fernando Mayorga, Rector de la Escuela
Pbro. Fernando Mayorga, Rector de la Escuela

Es motivo de gran alegría darles la bienvenida a este sueño, que recoge las esperanzas e ilusiones del Pastor de nuestra Iglesia Diocesana y junto a él, de los Sacerdotes y toda la Comunidad, que sabe urgente, más aún, apremiante, responder y ayudar a nuestra gente, a vivir su fe con alegría y coherencia, a tomar conciencia de ser discípulos y misioneros de Cristo, enviados por él al mundo para anunciar y dar testimonio de nuestra fe y amor.

La Iglesia tiene la gran tarea de custodiar y alimentar la fe del pueblo de Dios, y recordar también a nuestra gente que, en virtud de su bautismo, están llamados a ser discípulos y misioneros de Jesucristo. Esto conlleva seguirlo, vivir en intimidad con él, imitar su ejemplo y dar testimonio. Todo bautizado recibe de Cristo, como los Apóstoles, el mandato de la misión: “Id por todo el mundo y proclamad la buena nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará” (Mc 16, 15). Entonces ser discípulos y misioneros de Jesucristo y buscar la vida “en él” supone estar profundamente arraigados en él.

La Escuela Diocesana es un sueño y una magnífica herramienta para que en el noroccidente de nuestra Bogotá y el municipio de Cota, podamos arraigarnos y aportar a la respuesta de este desafío en la construcción de pequeñas comunidades que vivan el Evangelio y lo encarnen en comunión, fraternidad y construcción del Reino.

Hay que educar a nuestras Parroquias en la lectura y meditación de la Palabra de Dios: que ella se convierta en su alimento para que, por propia experiencia, vean que las Palabras de Jesús son espíritu y vida (cf. Jn 6, 63). ¿Cómo van a anunciar un mensaje cuyo contenido y espíritu no conocen a fondo? Por ello hay que recurrir también a los medios de comunicación: lo virtual, prensa, radio y televisión, sitios de internet, foros y tantos otros sistemas para comunicar eficazmente el mensaje de Cristo a un gran número de personas.

La Escuela será esa herramienta para conocerlo, vivirlo y testimoniarlo en nuestras Parroquias. Al darles la bienvenida a este sueño, los animo a utilizar de la mejor manera este instrumento que posibilite nuestra capacitación para ser testigos de la esperanza.

Padre Fernando Mayorga Cruz

Rector de la Escuela Diocesana del Discipulado Samaritano